Baloncesto

El Unicaja volvió a jugarle de tú a tú al Barça, esta vez sin ofrecer su mejor juego si bien compitiendo siempre y en toda circunstancia de forma salvaje, mas no pudo afianzar la victoria del viernes en el Palau Azulgrana (79-90). Nada se ha perdido aún, el 2-1 está ahí mas la eliminatoria está totalmente viva. Por energía y baloncesto, hay gran equilibrio, lo que es ya una hazaña en sí que no hay que olvidar.

Debía ser así, con la histórica exhibición de un tipo en un instante de irrefrenable dulzura, como se quebrase este Real Madrid vencedor de la EuroLiga tras 11 victorias sucesivas. El Palacio se rindió a Kyle Guy, un francotirador para enamorarse, 7 triples en la segunda mitad, 30 puntos a fin de que el Joventut no se baje de la nube, la revelación de estos playoffs que birla el factor cancha a los blancos.

El Unicaja llegó tarde, mas presentó mucha batalla en el primer partido de la semifinal de la Liga Endesa. El Barcelona fue levemente superior, protegido como siempre y en todo momento por la ley del Palau (84-81). A un primer tiempo pobre sucedió un segundo en el que el equipo de Ibon Navarro combatió con el cuchillo entre los dientes, desplegando su mejor juego y apenando al Barcelona, leal a su filosofía.