Fútbol

El Tenerife, haciéndole caso a su himno, prosigue adelante. En este partido de 180 minutos, que hoy vivió su segundo tiempo en Gran Canaria, el equipo de Ramis confirmó la superioridad de su estilo en este duelo fratricida, siempre y en todo momento efectivo, quizás una forma tan respetable de “jugar bien”. Las Palmas, impotente, no logró escalar la empalizada blanquiazul. Detrás, apostado, ejercitó como francotirador Enric Gallego, cuyo doblete acabó de garantizar la clasificación de su equipo. Ni en sus mejores sueños visualizó el Tenerife un primer tiempo tan plácido como el de esta noche en el Estadio de Gran Canaria. Apenas se había disputado un minuto de partido cuando Gallego erró una clara ocasión de gol tras un remate en semifallo sin contrariedades para Vales.